lunes, 6 de junio de 2011

Tirar la cadena.

 Los quilombos siempre fueron y serán parte de mi y del común de los mortales. Tan comunes son que dejaron de significar una pesada mochila para convertirse en ese compañero incondicional de dias y noches de preocupación y valium. Todo muy lindo...pero; realmente valen la pena los problemas? Son realmente tan graves? Últimamente quise por todos los medios restarle dramatismo a lo que me estuvo pasando, no como buscándole el lado positivo sino sometiendo esas situaciones a un juicio en el que siempre termino por comprobar que no son tan terribles si se las analiza con calma; se vive más y mejor amando lo que tenemos, obviando lo que nos falta y excretando lo que nos pesa. Es un paralelismo interesante. Los quilombos son como la caca; sufrirlos y sentarnos a esperar que se solucionen solos es como tener transito lento; elegir desdramatizarlos, despreocuparse y buscarles la vuelta para que no terminen por impedirnos VIVIR! seria como tomarse un activia. Después de eso los cagas y como para que no vuelvan, tiras la cadena. Das vuelta la página. Todos tememos problemas, pero nuestro egoísmo humano nos lleva a pensar que el propio siempre es el peor, y eso dista mucho de la realidad. “Desaprobé matemática” “tengo una hemorroide” “Perdí 30 pesos”… Son problemas? Que les quedará entonces a los enfermos, los embargados o las embarazadas precoses? Invito cordialmente a aquellos que como yo, suelen maximizar sus pequeños y pelotudisimos problemas; a restarle drama a las cosas para ser un poco mas felices.

TIRAR LA CADENA.

Bueno Ok, me salio un textito medio de autoayuda. Si alguna vez han leído otro texto de este blog sabrán que soy la persona MENOS indicada para escribir algo de estas características, asi que recomiendo NO hacerme mucho caso. Aunque, quien te dice…

ARRIBEDERCHI.


No hay comentarios:

Publicar un comentario