lunes, 24 de octubre de 2011

Ir al GYM.

A todos nos pasa lo mismo y no es cosa de locos...hacer lo que no nos gusta, cuesta.
Hace una semana comencé el GYM. Menuda desgracia! diría Rossy De Palma. El primer día no fue del todo desagradable, porque llevaba conmigo el entusiasmo que nos genera lo nuevo, lo desconocido. Para la segunda clase ya no había nada nuevo que conocer, había comprobado (por los dolores) que el gimnasio era una mierda  y ahí sí, el hecho de tener que llegarme hasta ese templo de la mancuerna y el batido proteico todos los LUNES-MIERCOLES y VIERNES, se hiso una carga molesta e insoportable en mi vida. El dolor me inmoviliza; pero claro! Yo no tengo la culpa de que la actividad física este tan mal diseñada; al fin de cuentas elongar es mas agotador que todo lo previo! Así no se puede. Las abdominales con peso me dieron unas contracturas tan intensas como para llamar a los del los güines a ver si rompo el record del mayor tiempo con el cuello torcido. De igual modo lo peor de todo es, según mi leal entender, la extrema pérdida de tiempo…busco y busco pero la verdad no puedo encontrarle (por el momento) nada positivo al hecho de desperdiciar dos horas de mi vida en ese lugar.  Me dice el profesor que tengo que esperar a ver los primeros resultados…que ahí cambia la cosa, cambia la actitud; ¿Y HASTA ENCONTES QUE? … SUFRIR.
Lo mas curioso es que siempre que empezas el gimnasio, llegas y te das con un montón de gente escultural que parece hacer actividad física desde antes de nacer. Resulta que están divinos  y vos ahí, con tus kilos de más, tu inexperiencia… Ahora bien, yo pregunto ¿A qué gimnasios van los gordos? Porque no puede ser que siempre que entro a alguno me tope solo con resignificaciones de Schwarzenegger.  Es muy feo no poder reírse de nadie, ser el único gordo…Es feo ser el peor.
Trato de matar un poco el tiempo tomando agua, descansando en la máquina unos minutos después de hacer el ejercicio, salir a respirar… Todo de manera muy casual como para que no resulte evidente que estoy dejando correr los minutos.
Diría que lo más entretenido de mis horas en el GYM, es el hecho de analizar la fauna que allí se desenvuelve. En primer término, vemos a esos  que tienen como fin último, no caber en ningún ataúd. Gigantescos y de extrema transpiración, estos especímenes levantan pesas de 100 kilos solo para alardear, y acompañan esa acción con gestos comparables a los que debían hacer los UNOS de ATILA cuando estaban en batalla, como si esa expresión facial de salvajismo los posicionara en un lugar de mayor reconocimiento popular. Les brotan claras de huevo por las orejas. Se alimentan mayormente de barras de cereal y anabólicos.  Pelados, depilados y con varias sesiones de cama solar encima, se dan a la tarea de exponer su musculatura sea como sea, sin importar lo ridículos que puedan verse. Por eso optan por usar calzas o pantalones cortos y remeras ajustadas. Lo que tienen de musculosos lo tienen de metrosexuales, a la vista está. Luego aparece ese que no está tan exageradamente marcado ya que, más que competir, lo que quiere es seducir a la platea femenina con su “tabla de planchar”. Estos en general pasan más tiempo mirándose a los espejos que ejercitándose en sí. Se miran constantemente, no importa lo que estén haciendo ni quien los acompañe. Son entes del reflejo. Los obsesionan sus bíceps, tríceps y demás parteps del cuerpo. Jamás falta ese que va de jean y zapatillas; al principio te descoloca que su vestimenta no coincida con lo que está haciendo, pero después ya se te hace el ojo; Y por ultimo esta quien tal vez sea el más difícil de soportar. El cincuentón que tiene mil años de gimnasio encima y por eso juega el rol autoproclamado de profesor. “Estas haciendo mal el ejercicio” o “Respira” son sus frases más frecuentes.

No me gusta, no me genera placer, no me divierte. Pero a la larga me va a hacer bien. Por eso sigo, ya no quiero ser gordo. Si queremos cambios VERDADEROS, habrá que caminar distinto. En otro momento de mi vida, a esta hora me comería un sandwich…Pero no más.
Me voy al GYM.

miércoles, 12 de octubre de 2011

il bocatto mortale.


Mastiquen bien che...
Uno puede reírse de muchas cosas, largar una carcajada, sonreír discretamente, fingir la risa...Pero siempre hay algo (o alguien) que causa en nosotros esa reacción espontanea y casi automática de reír sin podes controlarlo.  A mí en lo personal, me hacen mucha gracia las tragedias que no fueron...Es decir, esas cosas que podrían haber sido tragedias, pero solo quedaron guardadas como un mal recuerdo. Se me viene a la mente cierto almuerzo en que casi, en menos de un segundo, se nos va un comensal hacia el inframundo.
Era miércoles y con mi novia () salimos del colegio y nos fuimos a comer a su casa. Llegamos y nos sentamos a la mesa. Los comensales: Mi amorosisima suegra, mi no tan amorosa pero querida cuñada, mi novia, yo y una simpática personalidad de la iglesia evangelista a la que asiste mi suegra, que alegó llamarse Mari; La Hermana Mari.
El menú: LOCRO PULSUDO.
Avanzaba una conversación no tan fluida mientras llegaban a la mesa los colmadísimos platos. Yo no hablaba mucho porque tenía hambre y necesitaba comer. La hermana Mari, ni lenta ni perezosa, le entraba al locro como si no hubiese un mañana, y mi suegra hacia todo lo posible por vaciar la olla invitando una y otra vez con maternal insistencia, a repetir.  Vacilando unos segundos, la hermana Mari terminó aceptando la segunda vuelta; ella quería repetir. A esta altura teníamos ya, dos cuestiones evidentes: 1) Los dientes de la hermana Mari eran postizos. 2) Su apetito, EXTREMO.
Shar Pei
Llegó el segundo plato, más colmado aún que el primero y la hermana Mari empuñó la cuchara para seguir lastrando. Todo iba bien, hasta que ocurrió lo impensado. La hermana introdujo a su boca la cucharada mortal. Nadie se había percatado de que Mari estaba asfixiándose, hasta que se escucho un "GJHH"; dirigí mis ojos hacia ella y ahí pude verla...De color violáceo, la hermana sostenía su cuello con ambas manos. Una tos interrumpida, corta y claramente insatisfactoria ponía de manifiesto que el aire no estaba ingresando a su cuerpo y, su rostro, contraído y arrugado por la fuerza que hacía por tragar, adquirió un aspecto similar al de un shar pei. La tensión nos invadió a todos; bueno...a casi todos. Yo no pude contenerme, me tape la cara y después de esfuerzos inútiles por reprimir la carcajada, empecé a llorar de risa…era muy cómico pero MUY MUY incomodo. Sin saber si la hermana seguía o no con vida, mi risa se hizo incontenible. Finalmente, vasito de agua de por medio, la bola alimenticia que casi mata a La hermana Mari abandonó su garganta permitiéndole RESPIRAR nuevamente. Indignada por mi risa, se dió el siguiente dialogo:
HERMANA MARI: No te rías, no es lindo ahogarse. Es muy feo, no es gracioso.
YO: No hermana mari! no me rio de usted!! Sé que es horrible, el otro día yo me ahogue (?
HERMANA MARI: No hay que reírse. Hace poco una señora murió así. -y concluyó- Se le atoró un pan, y paso de largo.

GRACIAS HERMANA MARI, POR TUS ENSEÑANZAS DE VIDA, TU APETITO COLOSAL Y TUS ANÉCDOTAS. QUE SUERTE QUE NO TE MORISTE!

martes, 11 de octubre de 2011

Soy.

Soy líder, siempre lo fui y creo que es un papel en el que me desempeño con justicia. Tengo el don especial de ver cosas que los otros no perciben y por eso muchas veces me sentí un incomprendido. Mi mente siempre está abierta y preparada para el cambio, no me cuesta adaptarme y me seduce lo incierto. Mi seguridad es mi mayor fortaleza en algunos ámbitos y mi gran debilidad en otros. Tengo ideas que me adelantan al futuro y emprendo el viaje antes que los otros; pero siempre llego al final. Amo lo extraño y la tecnología; las grandes ciudades, el ruido y los perros. Los amigos, las sorpresas, la ropa exótica, los colores, la música y los viajes. Odio lo antiguo y lo prosaico, las salas de espera, la formalidad, la rigidez, el encierro y los prejuicios. Soy entusiasta, generoso, fraternal y humanitario. Soy individualista, terco, intolerante y ansioso. Soy sociable con quien me interesa y me siento cómodo donde sea. Se adaptarme. Me importa poco lo que piensen de mi; me gusta transgredir y se reírme de mi mismo. Me revela la injusticia, me enoja la pelotudez, me hiere que no se reconozca lo que hago.

No me enamoro mucho…Pero cuando me enamoro, AMO EN SERIO. Me da miedo sentirme atado; la libertad es para mí lo más importante en cualquier relación; se escuchar y necesito ser escuchado. No soy celoso pero si posesivo; no soy asfixiante pero si cariñoso. Soy independiente y cambiante; necesito que me entiendan y que me hagan sentir amado constantemente. Soy fiel; siempre. Creo en el amor para toda la vida y estoy seguro de que el destino se encarga de unir a las almas que deben caminar juntas. Entiendo al amor como la más profunda, leal y sincera AMISTAD. Cuando parezco alejado, es cuando mas cerca estoy.

Mi color es el violeta, mi dia es el viernes, mi numero es el 2 y mi flor, la rosa amarilla. Soy fanático de Fabiana Cantilo, de Charly Garcia, de Malena Pichot y de Andy Warhol. Mataria a Julieta Diaz, Josema Listorti, Paris Hilton y Alfredo Olmedo.

Digo mentiras piadosas. Jamaz traiciono. Se guardar secretos. Hablo demasiado. Tengo complejos, tengo puntos débiles. Le temo al paso del tiempo, a la muerte y a los grillos.

Creo en Dios en todas sus formas; Creo en los ángeles; Creo en la palabra, Creo en Mi.

domingo, 9 de octubre de 2011

Una vez mas...

No es que me des miedo, no es que esté cansado...Solo que una vez más, NO TE ENTIENDO. Tan confusa, tan difusa y tan hermosa...todo en igual medida y con igual intensidad. Encapsulando los mejores momentos y dejando en el tintero cada pelea o desacuerdo, sin resolver, sin conversar; solo permitiendo que el tiempo, el olvido y los buenos momentos pulvericen lo que hace mal. Acepto. Pero por que te vas, si yo estoy llegando? Te pertenezco y no te das cuenta; quiero seguir con la historia y que jamás se acabe; quiero comprender. Te vi mi amor...sos mas grande que esa flor, mas grande que el dolor, mas grande que un adiós...MAS GRANDE QUE EL MUNDO. Que no se convierta lo innecesario en necesario...que no se convierta en costumbre el placer de desconcertarme.
Hoy no me sentí bien porque está lejos. Tal vez todo esta en mi mente, pero soy de arruinar las cosas y nunca me doy cuenta de lo que desarmo. Soy también de perderme, de plantearme si realmente hago las cosas bien...No puedo aprobarme a mí mismo, necesito tu aprobación. No quiero salir, quiero remontar sobre lo que nos queda; porque una vez más; OTRA VEZ MAS...puedo asegurar que te amo.

Como inspira Fabi Cantilo...Acá hay algo de ella.