![]() |
| Mastiquen bien che... |
Uno puede reírse de muchas cosas, largar una carcajada, sonreír discretamente, fingir la risa...Pero siempre hay algo (o alguien) que causa en nosotros esa reacción espontanea y casi automática de reír sin podes controlarlo. A mí en lo personal, me hacen mucha gracia las tragedias que no fueron...Es decir, esas cosas que podrían haber sido tragedias, pero solo quedaron guardadas como un mal recuerdo. Se me viene a la mente cierto almuerzo en que casi, en menos de un segundo, se nos va un comensal hacia el inframundo.
Era miércoles y con mi novia (♥) salimos del colegio y nos fuimos a comer a su casa. Llegamos y nos sentamos a la mesa. Los comensales: Mi amorosisima suegra, mi no tan amorosa pero querida cuñada, mi novia, yo y una simpática personalidad de la iglesia evangelista a la que asiste mi suegra, que alegó llamarse Mari; La Hermana Mari.
El menú: LOCRO PULSUDO.
Avanzaba una conversación no tan fluida mientras llegaban a la mesa los colmadísimos platos. Yo no hablaba mucho porque tenía hambre y necesitaba comer. La hermana Mari, ni lenta ni perezosa, le entraba al locro como si no hubiese un mañana, y mi suegra hacia todo lo posible por vaciar la olla invitando una y otra vez con maternal insistencia, a repetir. Vacilando unos segundos, la hermana Mari terminó aceptando la segunda vuelta; ella quería repetir. A esta altura teníamos ya, dos cuestiones evidentes: 1) Los dientes de la hermana Mari eran postizos. 2) Su apetito, EXTREMO.
![]() |
| Shar Pei |
Llegó el segundo plato, más colmado aún que el primero y la hermana Mari empuñó la cuchara para seguir lastrando. Todo iba bien, hasta que ocurrió lo impensado. La hermana introdujo a su boca la cucharada mortal. Nadie se había percatado de que Mari estaba asfixiándose, hasta que se escucho un "GJHH"; dirigí mis ojos hacia ella y ahí pude verla...De color violáceo, la hermana sostenía su cuello con ambas manos. Una tos interrumpida, corta y claramente insatisfactoria ponía de manifiesto que el aire no estaba ingresando a su cuerpo y, su rostro, contraído y arrugado por la fuerza que hacía por tragar, adquirió un aspecto similar al de un shar pei. La tensión nos invadió a todos; bueno...a casi todos. Yo no pude contenerme, me tape la cara y después de esfuerzos inútiles por reprimir la carcajada, empecé a llorar de risa…era muy cómico pero MUY MUY incomodo. Sin saber si la hermana seguía o no con vida, mi risa se hizo incontenible. Finalmente, vasito de agua de por medio, la bola alimenticia que casi mata a La hermana Mari abandonó su garganta permitiéndole RESPIRAR nuevamente. Indignada por mi risa, se dió el siguiente dialogo:
HERMANA MARI: No te rías, no es lindo ahogarse. Es muy feo, no es gracioso.
YO: No hermana mari! no me rio de usted!! Sé que es horrible, el otro día yo me ahogue (?
HERMANA MARI: No hay que reírse. Hace poco una señora murió así. -y concluyó- Se le atoró un pan, y paso de largo.
HERMANA MARI: No te rías, no es lindo ahogarse. Es muy feo, no es gracioso.
YO: No hermana mari! no me rio de usted!! Sé que es horrible, el otro día yo me ahogue (?
HERMANA MARI: No hay que reírse. Hace poco una señora murió así. -y concluyó- Se le atoró un pan, y paso de largo.
GRACIAS HERMANA MARI, POR TUS ENSEÑANZAS DE VIDA, TU APETITO COLOSAL Y TUS ANÉCDOTAS. QUE SUERTE QUE NO TE MORISTE!


Jjajajajaajaja buenichimo salu por la hermna mari!
ResponderEliminar